técnicas de mejora personal
El cuerpo humano, la dimensión física de la persona.
¿Qué es el cuerpo humano? ¿En que consiste esencialmente? ¿Cómo funciona? ¿Qué deberíamos conocer acerca de nuestro cuerpo? ¿Cuáles son sus características principales?
Me gustaría aportar tres ideas ya conocidas pero que, en mi opinión, ayudan a ampliar la visión que tenemos del cuerpo humano, de nuestro cuerpo.
I. El cuerpo humano entendido como un “sistema”, como una “red” o como una “organización”.
Estas tres ideas utilizadas para entender mejor el cuerpo nos llevan a algunas consideraciones muy interesantes:
El cuerpo no es una cosa, no es un objeto, y por supuesto no es una “máquina”.
Lo esencial en lo sistemas, en las redes y en la mayoría de las organizaciones –como explica el profesor Edgar Morin– está en las conexiones, en las relaciones, en las interacciones, en las comunicaciones entre sus distintas partes y con el entorno que las rodea. El cuerpo es un sistema abierto y no lo puedes entender ni saber como funciona si no lo sitúas en su contexto. La clave para entender los sistemas abiertos como nuestro cuerpo está en las “comunicaciones”, que enlazan, unen y conectan, las partes entre ellas y todas ellas con el exterior, con el contexto, con el entorno, es decir con los demás seres humanos y con la naturaleza
Hoy en día casi todo el mundo acepta que el conocimiento de las partes del cuerpo humano depende del conocimiento del funcionamiento de todo el organismo, así como que el conocimiento de cómo funciona el cuerpo en su conjunto depende del conocimiento de las partes que lo componen. Si quieres conocer que es el cuerpo deberás aprender a separar y distinguir –aunque sea básicamente– cuales son sus partes principales, y al mismo tiempo deberás aprender a unirlas y ponerlas de nuevo en relación. Si solo te fijas en las partes no lo estas entendiendo, si solo prestas atención al conjunto tampoco.
La energía en movimiento que somos, gracias a la que se produce nuestra continua división celular, sirve para crear un determinado orden, una determinada organización, que es lo que nosotros conocemos como nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo, como otro tipo de organizaciones, necesita unidad, integración, unión, cohesión, de tal forma que la separación entre sus partes, la falta de conexión, de comunicación, de relación entre todas ellas, supone su progresivo debilitamiento y desintegración. El ejemplo más evidente es la muerte que supone la desaparición de esa unión, de esa organización que a nivel físico somos.
II. El cuerpo humano entendido como “energía en movimiento de autorreplicación”.
En esencia nuestro cuerpo es un “grupo de movimientos”, movimientos de auto-reproducción, auto-duplicación, auto-reparación, es decir de “división celular” continua, hasta tal punto que cada año cambian el 98% de nuestros átomos. Podemos entender nuestro cuerpo como “movimientos” y “calor”, porque esos movimientos utilizan energía y emiten “calor”. Nuestros genes están programados para realizar todas esas copias y replicaciones de células y células y más células.
A este grupo de movimientos se le denomina metabolismo, y funciona de tal manera que a más movimiento mas calor, algo que puedes comprobar teniendo en brazos un bebe recién nacido que emite mucho calor por la gran cantidad de movimiento que hay en su interior, mientras que normalmente sentirás la temperatura de una persona anciana más fría al tacto.
La temperatura es por tanto fundamental, como habrás podido comprobar si has tenido en alguna ocasión mucha fiebre. En su blog Jose Luis Castillo –http://profeblog.es/blog/joseluis/–lo explica de una forma clara y sencilla:
“Si no comes, si no añades nueva energía, tus moléculas tendrán cada vez menos capacidad de cambio. Para crecer, para repararte, para moverte, sobrevivir…..puedes esquivar temporalmente la segunda ley de la termodinámica, como: tomando energía de alguna parte y pasándole calor a cambio. A eso se le llama sistema disipativo. Un ser vivo es un sistema disipativo. Recolectamos energía y expulsamos los desperdicios, incluido calor. Hasta que no funciona. La termodinámica es la ciencia que estudia como fluye la energía en los sistemas”.
III. El cuerpo humano entendido como líquidos en equilibrio interno.
El Dr. Juan Prada Pascual explica en el número 76 de la Revista Discovery Salud –www.dsalud.com– que el cuerpo es como un sistema de “estanques acuosos llenos de vida -de muchos tipos- que conviven en armonía o en refreno mutuo”.
Por dentro el cuerpo humano es un sistema de membranas o paredes de grasa semipermeable que mantiene un tipo de orden o de organización mediante la separación de los diferentes líquidos que somos. A través de este sistema de membranas o paredes más o menos permeables el cuerpo genera y almacena la energía que necesita para realizar todas sus funciones. El cuerpo por dentro debe mantenerse siempre dentro de unos valores relativamente constantes, y las variaciones corporales que cada uno de nosotros sentimos a nivel de temperatura, presión arterial o frecuencia cardiaca, son mecanismos que utiliza nuestro cuerpo para mantener una cierta estabilidad.
A nivel físico nuestro cuerpo es un sistema, una red o una organización que se mantiene unida porque toma energía del exterior, –mediante la comida, la respiración, el movimiento y el descanso– para con ella poder realizar el proceso de continua división celular que nos permite seguir vivos, es decir mantenernos dentro de un equilibrio más o menos constante de temperatura, volumen de líquidos, presión arterial, etc.
Simplificando mucho podemos decir que la enfermedad tiene que ver con la desorganización de ese sistema que es el cuerpo humano, con la pérdida de cohesión o unidad entre sus partes; tiene que ver con la circulación de la energía que se mueve por nuestro interior y que hace posible el proceso de auto-reparación continua que realiza el cuerpo; y finalmente tiene que ver con la pérdida del equilibrio interno necesario para que este pueda desarrollar todas sus funciones. Comunicación, energía y equilibrio.
La visión de lo que es y de cómo funciona el cuerpo condiciona la manera de entender la enfermedad y la curación por parte de las distintas técnicas y métodos existentes en la actualidad.
Nuestro nivel de conciencia determina la manera que tenemos de entender nuestro cuerpo, y por tanto la capacidad de tomar en consideración los distintos métodos, técnicas o procedimientos dirigidos a mejorar nuestro bienestar físico.


